INFORMACIÓN

 

TÉCNICA

Cuestiones sobre la seguridad del sistema Wi-Fi

Las ondas de radio utilizadas en WI-Fi no tienen nada que ver con las “radiaciones” como los rayos X o los Rayos ultravioleta; son ondas de radio como las de la televisión, pero de muy baja potencia. Las ondas de radio son “No Ionizantes”, lo que significa que no pueden alterar la estructura de las células.

WI-FI es una tecnología de conexión de redes de ordenadores, que está regulada por normativas internacionales, que limitan la potencia a la que pueden trabajar los equipos; en concreto en interiores está limitada a 0,1 Vatios y en exteriores a 0,5 vatios. Todos los equipos que se comercializan en la UE tienen la potencia limitada interiormente y no se puede incrementar.

En nuestro entorno existen gran cantidad de fuentes de emisión radioeléctica, naturales y artificiales: Campo Magnético de la tierra, cables de corriente por el interior de las viviendas, microondas, etc.

Una onda consiste en una perturbación que se propaga desde el punto en que se origina hacia el medio que rodea ese punto. Las ondas de radio son combinaciones de campos eléctricos y magnéticos que sirven para transmitir información.

En España existe una normativa, el Real Decreto 1066/2001, que establece los niveles máximos de exposición a campos electromagnéticos, y determina unas distancias mínimas con respecto de la antena. Debido a su baja potencia, la regulación sobre emisiones radioeléctricas no impone ninguna obligación sobre estas redes, ni relativa a estudios previos ni a certificaciones, pero una vez instalado se puede proceder a tomar mediciones para comprobar que los niveles están muy por debajo de lo que establece el Real Decreto. Los estudios realizados a modo de ejemplo confirman que a pocos centímetros de los terminales y puntos de acceso se respetan suficientemente los límites de seguridad en cuanto a la exposición a las emisiones radioeléctricas. Las antenas para recibir o difundir el servicio de Redwisp se colocan en el tejado, por lo que no emiten hacia el suelo, solo perpendicularmente a la vertical de la antena; es como un efecto paraguas.

PARA RESUMIR

La red que establece Redwisp para prestar servicio a sus clientes está basada en el estándar del IEEE 802.11; se trata de un sistema que utiliza las bandas de frecuencias de uso común, sin necesidad de licencia de uso del espectro, y con limitación de potencia.

Las frecuencias de trabajo utilizadas comportan que las dimensiones de los dispositivos sean reducidas, permitiendo igualmente una amplia cobertura.

¿Puedo instalar la antena en zona comunitaria?

Muchos de nuestros posibles clientes tienen pocos conocimientos (como es lógico) sobre si tienen derecho a instalar nuestro sistema receptor en la zona comunitaria de un bloque de viviendas.

A tal efecto, publicamos a continuación un extracto del Real Decreto Ley 1/1998 (concretamente el articulo 9) donde dicta:

  • el inquilino (sea propietario o en regimén de alquiler) tiene el derecho de instalar a nivel individual a los servicios de telecomunicaciones, en caso de que el sistema elegido no existiera en la Comunidad. Tiene que informar al Presidente de su intención de proceder a la instalación.
  • El Presidente en ningún caso podrá negarse. En el caso de que ya estuviera instalado un sistema totalmente compatible con el nuestro o estuviera prevista su instalación en el plazo de tres meses, tendrá que informar al inquilino en el tiempo máximo de 15 días de que tendrá que conectarse a la instalación ya existente o esperarse a que se lleve a cabo.

Real Decreto Ley 1/1998 de 27 de febrero

Artículo 9. Derecho de los copropietarios o arrendatarios al acceso a los servicios y garantía del posible uso compartido de la infraestructura.

1. Los copropietarios de un edificio en régimen de propiedad horizontal o, en su caso, los arrendatarios tendrán derecho a acceder a los servicios de telecomunicaciones distintos de los indicados en el artículo 1.2, a través de la instalación común realizada con arreglo a este Real Decreto-ley, si técnicamente resultase posible su adaptación, o a través de sistemas individuales.

Igualmente, cualquier copropietario de un edificio en régimen de propiedad horizontal o, en su caso, cualquier arrendatario de todo o parte de un edificio tendrán derecho, a su costa y en caso de que no exista una infraestructura común en el mismo, a instalar ésta. También podrán realizar la adaptación de la infraestructura ya existente en el edificio a lo establecido en el artículo 1.2 de este Real Decreto-ley.

Para llevar a cabo lo previsto en este artículo, los copropietarios o los arrendatarios podrán aprovecharse no sólo de los elementos privativos, sino también de los comunes de los inmuebles, siempre que no menoscaben la infraestructura que existiere en los edificios y no interfieran ni modifiquen las señales correspondientes a servicios que previamente hubiesen contratado otros usuarios.

2. En los supuestos establecidos en el anterior apartado, cuando el propietario de un piso o local, o, en su caso, un arrendatario, desee recibir la prestación de un servicio de telecomunicación al que pudiera accederse a través de una infraestructura determinada, deberá comunicarlo al presidente de la comunidad de propietarios o, en su caso, al propietario del edificio, antes de iniciar cualquier obra con dicha finalidad. El presidente de la comunidad de propietarios o el propietario deberán contestarle antes de quince días desde que la comunicación se produzca, aplicándose, según proceda, las siguientes reglas:

a) En caso de que exista ya en el edificio esa infraestructura o, antes de que transcurran tres meses desde que la comunicación se produzca, se fuese a adaptar la existente o a instalar una nueva con la finalidad de permitir el acceso a los servicios en cuestión, no podrá llevarse a acabo obra alguna por el copropietario o por el arrendatario.

b) En el supuesto de que no existiese la infraestructura, no fuese hábil para la prestación del servicio al que desean acceder el copropietario o el arrendatario o no se instalase una nueva ni se adaptase la preexistente en el referido plazo de tres meses, el comunicante podrá realizar la obra que le permita la recepción de los servicios de telecomunicaciones correspondientes. Si cualquier otro copropietario o arrendatario solicitase, con posterioridad, beneficiarse de la instalación de las nuevas infraestructuras comunes o de la adaptación de las preexistentes que se llevasen a cabo al amparo de este artículo, se les podrá autorizar, siempre que cumplan lo previsto en el segundo inciso del artículo 4.2.

Descarga la petición para presentar a tu comunidad AQUI

Cómo mejorar la señal de tu WiFi en cinco sencillos pasos

La señal del router de tu casa no siempre llega a todas tus habitaciones por igual, y dependiendo de dónde y cómo lo tengas colocado puedes tener bastante menos cobertura en algunas zonas de tu casa. Y esto puede influir en la calidad del acceso,  cuando tienes varios dispositivos conectados repartidos a lo largo y ancho de tu hogar.

Por eso hoy te vamos a sugerir cinco sencillos pasos con los que mejorar la señal de tu red WiFi en casa. En ello vamos a repasar desde cual es el mejor sitio para ubicarlo o colocar las antenas hasta cómo reconocer si el router de tu vecino está interfiriendo en tu señal.

Cuida la ubicación de tu router

Los routers no son dispositivos especialmente bonitos, por lo que muchos de nosotros tendemos a ponerlos en sitios donde no estén demasiado a la vista. Pero tienes que tener en cuenta que la posición del router influye mucho en la señal, y si lo colocamos en un sitio poco acertado es muy posible que la cobertura no llegue bien a toda la casa.

Por lo tanto, lo recomendado es colocar el router en el centro de tu domicilio o lo más cerca posible para que la señal se reparta bien por la casa. Si lo ponemos por ejemplo en un salón que esté en uno de los extremos de tu casa, la señal tendrá que atravesar muchas paredes y distancia hasta llegar a las habitaciones más alejadas, mientras que si lo pones en el centro de la casa la señal se repartirá más equitativamente.

También es importante colocar el router en una posición relativamente alta, ya que envía las ondas hacia abajo y de no hacerlo estaremos desaprovechando parte de su alcance. Vamos, que nada de ponerlo en el suelo.

Y por último tienes que tener en cuenta cómo rodeas a tu router. Por ejemplo, aunque tengas el router en el centro de la casa de poco te servirá si lo colocas dentro de un armario o en un falso techo. Las paredes también limitan la señal, por lo que cuanto más liberado de obstáculos esté mejor será la cobertura en todas las zonas de tu casa.

Imagen 3
Coloca correctamente las antenas

Aunque estéticamente podemos creer que es como mejor quedan, si queremos optimizar la señal de nuestro router no es recomendable poner las dos antenas hacia arriba. Tranquilo si las del tuyo están así, porque es como salen en casi todas las fotos de los fabricantes, y es un error bastante común que muchos cometemos.

Lo recomendable es colocar las antenas en perpendicular, una en horizontal y la otra en vertical. Lo dijo un ingeniero de Apple hace unos años, y su explicación fue que la recepción de radio se maximiza cuando tanto el cliente como el punto de acceso coinciden con la polarización, vamos, cuando las antenas están orientadas en el mismo plano.

El resumen es que las antenas tiene que dibujar un ángulo de 90 grados entre ellas. No, con este truco no verás que tu WiFi ahora es mucho más rápida, pero ayuda a que mejore la cobertura en nuestros dispositivos y que no sufran tanto cuando están algo alejados del router.

Imagen 4
El firmware del router siempre actualizado

El firmware es un programa interno de los dispositivos que controla el funcionamiento de sus circuitos, una especie de instrucciones que tienen alojadas en sus almacenamientos internos. De vez en cuando, los fabricantes lanzan actualizaciones del firmware para mejorar algunas de las prestaciones de sus dispositivos.

Por lo tanto, es importante asegurarte de que el firmware de tu router esté siempre actualizado. Algunos routers lo hacen de forma automática para que no tengas que estar pendiente. Puedes consultar si el tuyo lo hace en su manual, y de no ser así lo tendrás que actualizar tú mismo desde la página de administración de tu router, utilizando como te explicamos en el siguiente capitulo,  la IP que comúnmente viene por defecto: 192.168.1.1 y 192.168.0.1. Consulta la documentación de tu router para saber cual es la IP de origen.

Imagen 5
Busca los canales menos saturados

En la misma página de administración de tu router hay otra opción llamada Control Channel. Sirve para elegir uno de los 13 canales en los que puede operar tu router. Por lo general estará configurado para elegir automáticamente el canal menos congestionado, pero este es un modo auto que no siempre es del todo fiable.

Los routers WiFi europeos utilizan canales que van del 1 al 13, que operan entre los 2.401 y 2.483 MHz. Esto quiere decir que si vives en una comunidad de vecinos, es posible que pueda haber varios routers operando en el mismo canal, y que sus señales estén interfiriendo con la tuya restándole algo de alcance o incluso bloqueando tu conexión.

Imagen 1
 

Lo que tienes que hacer es recurrir a aplicaciones gratuitas como Wifi Analyzer de Android, que analizan el estado de los canales de tu alrededor. En esta aplicación, por ejemplo, sin dar ninguna clave puedes decirle cual es tu router de todos los de tu alrededor, y te dirá en qué canal estás y cual es el recomendado ahora mismo.

En la imagen de ejemplo se ve que el router se ha configurado automáticamente para utilizar el canal 1, pero que los canales menos congestionados con los que mejor iría la conexión son los 8, 9 y 13. Vamos, que el modo automático del router no ha atinado.

Imagen 2
Si todo falla piensa, en un PLC

Y si ninguno de estos consejos es suficiente para llevar una buena señal WiFi a tu salón o a una habitación concreta, siempre te quedará la opción de utilizar unos PLC. Se trata de unos dispositivos que llevan la señal de tu router a cualquier zona donde tengas enchufes utilizando el cableado eléctrico de tu hogar, y crean allí un nuevo punto WiFi al que conectarte. De este modo la recepción de la señal cerca del repetidor es prácticamente igual a la entregada por el router mismo.

En esencia sólo tienes que conectar uno de ellos (master) donde tengas el router y conectarlo a él mediante un cable, y el otro (esclavo) en el sitio donde tengas mala cobertura. Dependiendo de tus necesidades, tienes infinidad de modelos de varios fabricantes, o sea que no te costará demasiado encontrar uno que se ajuste a ti.